El próximo miércoles 8 de marzo recordaremos el día internacional de la mujer. Es un día que nos recuerda las luchas de nuestras antepasadas por los derechos civiles y laborales. Hoy a más de cien años de la adquisición de muchos derechos, aún estamos bregando por el derecho a la vida de muchas de nosotras que se ven amenazadas bajo relaciones afectivas basadas en la violencia y el abuso. Algunas hermanas ya no están con nosotras, otras estamos dolidas y maltratadas. Como comunidades de fe es necesario que brindemos espacios de sensibilización, de escucha, de contención y de apoyo. Profundizar nuestra formación para que nuestras formas de leer la Biblia y de predicar el evangelio sean de inclusión.Que las niñas, niños, adolescentes y mayores podamos crecer en el amor al prójimo que es respeto por el otro, la otra. Que podamos dar testimonio profético allí donde hay que defender la vida, denunciar la violencia.

Que el contenido de este ACTO sea inspirador en cada ocasión en donde como iglesia,
estemos llamadas y llamados a definirnos.


En Cristo Jesús,

Carola Tron / Moderadora


 

ACTO SINODAL DE LA IGLESIA EVANGÉLICA VALDENSE DEL RÍO DE LA PLATA SOBRE VIOLENCIA DE GÉNERO (ACTO 25/SR/17)

 

El sínodo,

Viendo con profundo dolor la realidad de violencia de género en sus diversas manifestaciones, desde las más sutiles hasta la violencia física, llegando inclusive al femicidio.

Considerando,

a) cómo se banaliza y caricaturiza la perspectiva de género siendo que ésta nos permite comprender en profundidad las dinámicas sociales de opresión hacia sectores históricamente vulnerabilizados (mujeres, diversidad sexual, étnia, generación, clase).
b) el uso de la Biblia en particular y del discurso religioso en general para minimizar y hasta justificar esta violencia
c) la necesidad de cambios teológicos, espirituales y culturales profundos que destierren las estructuras patriarcales que marcan nuestras prácticas y valores.

Resuelve,

a) reafirmar su compromiso con las víctimas y sus familias.
b) acompañar e involucrarse para superar esta realidad de sufrimiento y muerte.
c) motivar a las comunidades a incorporar las herramientas brindadas por la perspectiva de género en sus prácticas y reflexión bíblico teológica.
d) instar a las distintas instancias de la iglesia y otros espacios de los cuales somos partes a comunicar con claridad nuestra irrenunciable postura evangélica y ecuménicaen favor del derecho a una vida plena y sin violencia de todas y cada una de las personas (Gálatas 3:28).